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Muchas veces la única forma que se me ocurre de entender ciertos comportamientos colectivos, consistentes en no aceptar las consecuencias de sus actos y/o no hacer nada para enmendarlas; es que sufren de la enfermedad del infantilismo. Es como cuando los chicos dicen que les han suspendido porque el profesor les tiene manía.  Ya que se esta enfermedad colectiva no está descrita en ningún sesudo manual, pero existir, existe.

Cada pueblo tiene su propio infantilismo. Así por ejemplo los norteamericanos tienen el capricho infantil de las armas de fuego. Les mola tenerlas ¿quien no ha fantaseado tener una y bacilar en sacarla cuando te intimidan? Así, a lo Taxi Driver: ¿hablas conmigo? ¿me lo dices a mi? ¿Con quien puñeta crees que estas hablando?. Pero en España, que no sufrimos de este tipo de infantilismo, sabemos las consecuencias que tendría que fuésemos armados  por la calle. Tal y como las gastamos aquí en pocos días no quedaba un vecino.  Pero ellos, los yanquis, que sufren el infantilismo de las armas de fuego,  se agarran a su derecho constitucional para seguir matandose entre ellos a diestro y siniestro . Dicen que es para defenderse de una ataque de otra nación extranjera: eso valdría hace 100 años, pero hoy no se lo cree nadie. ¿como te vas a defender con armas de fuego frente a aviones o misiles?. Y luego pasa lo que pasa.

Aunque increíblemente y a pesar de ello EE.UU. no es el pais con mayor número de “muertos per capita”

Current Worldwide Homicide/Murder Rate

A los españoles nos da por las grandes obras. En época de Franco eran los pantanos, luego fueron las autopistas sin tráfico, los AVES sin pasajeros, los aeropuertos sin aviones, etc.

Si, ahora todo el mundo dice que hemos gastado por encima de nuestras posibilidades, y se acusa de ello a los políticos; pero hasta hace poco la gente estaba encantada de este comportamiento infantil de realizar obras innecesarias. Era lo que se demandaba a la clase política: y ellos encantados de hacerlas pues cuanta mas obras, mas rapiña. Es lo que tan bién expone Cesar Molinas:

Nadie dentro del sistema pone en cuestión los mecanismos de capturas de rentas que constituyen el interés particular de la clase política española. Este es el contexto en el que se desarrollaron no sólo la burbuja inmobiliaria y el saqueo y quiebra de la gran mayoría de las Cajas de Ahorro, sino también otras “catástrofes naturales”, otros “actos de Dios”, a cuya generación tan adictos son nuestros políticos. Porque, como el gran calamar de Taibbi, la clase política española genera burbujas de manera compulsiva. Y lo hace no tanto por ignorancia o por incompetencia como porque en todas ellas captura rentas. Hagamos, sin pretensión alguna de exhaustividad, un brevísimo repaso de las principales tropelías impunes de las últimas dos décadas: la burbuja inmobiliaria, las Cajas de Ahorro, las energías renovables y las nuevas autopistas de peaje.

Anda que no he discutido yo con compañeros de mi oficina que están enfadadísimos porque se retrasa la llegada del AVE a sus pueblos. Cuando yo les preguntaba si no sería mejor invertir ese dinero en otras cosas, pues ya tienen aeropuerto, la respuesta era un no rotundo:  lo mas importante del mundo mundial es que el AVE llegue a su pueblo.

Y ahora llegamos a Cataluña, aquí les ha dado por lo de la independencia. Bueno,  bien, vale, eso no es infantilismo ni es de ahora. Lo que si es infantilismo es pensar que se van a segregar de España sin ninguna consecuencia. Que se van ha independizar sólo de lo que a ellos les interese. Incluso que van a seguir jugando la liga española. No se puede ser más infantil, si no fuese tan serio sería para partirse de la risa 🙂

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